CAPITULO XLVIII EMPIEZA LA GUERRA.
Elián no podía dormir despertó en la madrugada, Keila estaba dormida, no la iba a despertar hasta que fuera la hora, bajo a la cocina ya estaban empezando a cocinar quería que todos fueran comidos porque no sabían cuánto tiempo tardaría, según los informes las manadas que los iban a apoyar llegaban el fin de semana por lo que tenían que adelantarse a ellos.
Samuel y Simón tampoco podían dormir, salieron a dar una vuelta por los perímetros, el los acompaño necesitaba relajarse para estar con la