CAPITULO XIX. EL LOBO ANDA EN CELO.
Keyla había pasado el mejor día de su vida, Elián y ella habían hecho el amor como nunca, su loba y su lobo se habían unido también, el le había dicho que cuando estuviera en celo sería cuando la marcara para verdaderamente ser suya.
Porque no lo habías hecho.
Estabas embarazada pero hoy empieza el celo en la noche entonces no saldremos de ese cuarto en tres días, mi madre y mi padre se harán cargo de ellos.
Pero van a necesitar de mí.
Al menos por esos días