- ¿Cómo es posible que aceptaste regresar a esa casa? - grita enojada María.
- Sé que es una locura, pero extraño a la niña y es la única forma en que la puedo tener cerca.
- Y también extrañas al padre de la criatura.- odio cuando María se pone en ese plan de quererme reprochar todo.
- María, él y yo nunca vamos a poder tener nada. Él ama todavía a su mujer, ya lo dejó bastante claro.
- Sí, él lo tiene claro, pero tu corazón no. - María se sienta a mi lado y toma mi mano. - Gaby, sabes que siem