capitulo 63: un café para el olvido.
Lila.
Eran no más de las seis de la tarde, me dirigía a la cafetería cercana a la universidad, tenía que reunirme con Lucas, tendría que averiguar si el sabía algo sobre el secuestro de la sra. Scoll o si solo era un abogado fiel a su trabajo sin implicancias en lo turbio de su representado.
Quería saber si realmente, había dejado de ser el brillante abogado que alguna vez idolatré, hasta que noté que despreciaba la atención que me daba el profesor.
No creia en su falso compañerismo que t