Timothy.
Al salir del departamento de Lila, con la rabia que se escapaba de mis poros y luego de caminar por horas sin rumbo sumido en mis pensamientos, me dirigí a uno de los bares más conocidos de la zona, uno donde había peleas clandestinas. No todos conocían esa información ya que se realizaban a plena luz del día en el gigantesco sótano que tiene el lugar.
Había ido algunas veces con unos amigos, para observar, pero está vez fui por una razón diferente, está vez quería y necesitaba sac