Gianluca.
Mientras íbamos camino a los jardines florales, no dejaba de pensar en que había besado a Lila, que realmente no fue un sueño.
Esperaba que cuando llegáramos al lugar, pudiera hablar con ella y decirle que sabía del beso.
Necesitaba saber que sintió, si le gustó, si me daría una oportunidad de conocerme. Pero también quería ver con mis propios ojos como reaccionaba al darse cuenta que sentía algo por ella.
- ¿Señor, usted está seguro que debemos interrumpir la salida de la seño