Comemos en silencio pues ambos decidimos que hablaríamos después. Pedimos un almuerzo algo ligero pues en lo que a mí respecta estar con él en una situación como la de ahora es algo que afecta mis emociones y me quita el hambre. Él parece tan afectado como yo. Entonces rompe el silencio y me pregunta sobre los niños. Le cuento un poco sobre sus caracteres. Él sonríe oyéndolo y hace comentarios agradables sobre lo bonito que sería poder compartir con ellos. Finalmente terminamos de comer y el mes