Ya tienen un padre. Soy yo.
—Dime algo Laura. ¿ Me crees? ¿ Crees que puedas darme una oportunidad?— lloro con más fuerza. Lo miro con pena. Parece asustado. Cómo esperando la peor de las respuestas. Entonces acerco mi mano a su mejilla y la acaricio un instante. Luego me levanto. Él también lo hace y me toma del brazo con cuidado.
—¿ Por qué lloras?
— Gracias por querer decirme todo esto Julián, creeme que nunca lo voy a olvidar. Pero … Pero no estoy lista para volver contigo. Mi corazón aún late con fuerza cuando recu