El reencuentro.
Entro al aeropuerto con el corazón latiéndome a mil por hora. Mis manos tiemblan ligeramente mientras me abro paso entre la multitud de personas apresuradas. El ambiente ajetreado y ruidoso me abruma, los anuncios por los altavoces y el bullicio constante me aturden. Mis ojos recorren desesperadamente el amplio espacio, intentando encontrar una señal, alguna pista de Julián. Las voces y el movimiento a mi alrededor me distraen, provocando que me sienta perdida y desorientada. Pero trato de enfo