ANDROMACA
Para distraerla le informo del avance que tenemos sobre su caso y pese a quitarle un peso de encima, tiene uno mucho, pero.
La llamada de Gulio no ayuda a la angustia que trato de ocultar, que me lleva a mirar el teléfono en espera de una llamada que no llega. Trago con dificultad al ver a mi hermana hablando con su nena por el móvil con su esposo mientras que yo anhelo al mio.
«Dios mio» me siento tan sola y llamo a Bellanca que esta en América. Me informa que mi marido debe estar en