ANDROMACA
Calmar a Stavros a veces es mucho más complicado que atender todos los casos que nos llegan al bufet, menos mal cuento con personas que están a mi lado apoyándome incondicionalmente como los es Anker y Carmina que siguen trabajando codo a codo conmigo.
He logrado que se fuera mientras Anker observa con una sonrisa cuando lo dejo en su cuna. Me duele que extrañe tanto a su padre y acaricio su mejilla cuando suelta un suspiro que me arruga el corazón.
—Estoy ansioso de ver en esa misma