ANDROMACA
—Hola…
—Que tal, como va tu día—escucho el llanto de mi pequeña terremoto.
—Tengo un problema con un cliente, necesito de tu ayuda.
—Arty, tienes tus propios abogados, porque no los utilizas.
—Solo confió en ti para sacarme de este problema—dice—una de las chicas incumplió la cláusula revelando información del cliente y estoy en graves problemas.
—Esta, bien—suspiro, no puedo decirle que no a ella y por eso me metí en varios problemas—iré a revisar el caso mañana.
—Te noto triste—ella