—Solo cuando son tan hermosa—me tenso por su descaro y termino apoyándome mas en el griego que acepta mi cercanía y no se porque me siento protegida entre sus brazos.
—Te aconsejo que mires a otro lado—establece el griego—podrías perder los ojos Stick.
El hombre sonríe y creo que se conocen, al parecer son enemigos, porque las miradas que se tiran da a entender que Stavros se mantiene en guerra con todo el mundo.
Mi corazón late desenfrenado por lo que pueda pasar, pero me aferro a su brazo por