STAVROS
—Tu no me dices si follaste o no con tu esposa, no quieres escucharme sobre la estupidez que piensas hacer—abre la puerta—no tengo porque contarte mis intimidades, esto es reciproco lo tuyo y mío, tú me cuentas yo te cuento, y no te deseare feliz cumpleaños porque este día será el peor de tu vida.
—Ya muérete…
Dejó caer la cabeza en el asiento ignorando varios mensajes de conocidos, estoy dispuesto solo a descansar y no dejar que las ganas me dominen, de solo pensar en su olor, la suavi