ANDROMACA
—Lo siento yo...
No tengo palabras, expreso mi arrepentimiento con lágrimas que se derraman sinceras.
—No llores querida —amablemente me ofrece un pañuelo que tomó para limpiar mis lágrimas—sé muy bien que lo sientes, pero no tienes culpa alguna.
—Hazle entender eso a Stravros para que no me trate tan mal, es bárbaro conmigo y no lo merezco.
—No lo mereces Andrómaca, pero pedirte un poco de paciencia será mucho—fijo mi mirada en la suya, no entiendo que pretende —solo ponte en sus zap