ANDROMACA
ANDROMACA
—Me torturaron —llora Maya—me amarraron por una semana en la cual jugaron mentalmente conmigo, me privaron de comer, beber agua hasta de ir al baño, recuerdo que una noche no pude aguantarme más y terminé haciéndome en mis pantalones.
Reconozco que ese día sí que nos pasamos con la chica.
—Luego me aplicaron algo en el cabello—sus ojos se conectan con los míos y rápidamente desvía la mirada—no me volvió a crecer.
—¿Puedes mostrarnos?
Pide el abogado.
—Si claro—ella temblo