ANDROMACA
—Abuela —llegó hasta ella llorando—abuelita.
La abrazo fuerte, aunque ella se tensa con él gesto siempre ha aceptado mis demostraciones de amor, es como si en el fondo ella pudiera reconocerme, a pesar de su demencia senil.
—Abuela –Arty se acerca.
Nos inclinamos y ella confundida nos mira.
—Yo a ti te conozco —dice acariciando mi rostro –y a ti—ahora toca a mi hermana que llora –pero no logro recordar de dónde.
–Somos tus nietas abuela –le dice Arty—soy Artemisa y ella es Andrómaca.