ARTEMISA
—Artemisa—su fuerte tono de voz truena y suspiro abriendo la puerta para salir encontrándome con la mirada avellana del detective Mirtajil.
—La famosa Artemisa Mitchell—se acerca ofreciéndome su mano que tomo.
—La misma—deja un beso en mi torso.
—Un gusto poder conocerte finalmente—sonrie—no creería si no lo veo—me detalla—son dos gotas de agua.
—Solo que el contenido es diferente—comenta el imbécil de Gulio—Si la pruebas notaras un sabor un tanto agrio en una de ellas.
El policia enar