El entrenamiento de Luna comenzó y sorprendió a todos con su agilidad y poder. Su magia era capaz de crear un bosque en un desierto sin hacer mayor esfuerzo. Luna en verdad tenía todo el poder en su interior y, en tan solo un año, superó todos los entrenamientos. Aunque sabían que ella no podía hacerlo todo sola, la prepararon lo mejor posible para que, en caso de que ellos no estuvieran para cuidarla, pudiera defenderse sola de sus enemigos.
—Tu Luna es muy fuerte, incluso más que tú —comentó