Paolo se encuentra parado detrás de mí con su perfecto traje color negro. A James parece divertirle la escena, porque le dedica una sonrisa a Paolo, cosa que me enfureció.
—Paolo, yo… —mierda, ni siquiera sé cómo hablarle.
—Sí, Paolo, yo soy el padre de la criatura y soy tu novio —James le sonríe triunfante, y veo cómo la mano de Paolo se cierra en forma de puño.
—Me voy, que pasen linda noche —cuando él se da la vuelta para irse, intento pararme, pero James me detiene.
—¿A dónde vas?
—Necesito