62.
—¿A qué le huyes?
—Ya sabes la respuesta.
—¡En serio le huyes a una tierna omega!
—Guarda silencio, Antosha.
—Es difícil sacarte de quicio.
—Prueba otra estrategia para intentar sacarme información. Tengo dos hermanas, créeme, las hembras son las mejores en sacar secretos, sobre todo ella. Esos ojazos me parten en dos el alma sin intentarlo.
—¿Entonces para qué te resistes?
—No lo sé. Supongo que por vergüenza, porque ella ya sabe que no soy el Alfa que quiero aparentar ser, el que ella merece.