61.
| Anakin |
Corro cuando por fin encuentro el rastro de Alexander. Me ha tenido media noche detrás de su cola porque le mentí a mi osita, diciéndole que estaba con él y que no se preocupara, para que por fin pudiera dormir. No quiso salir a conocer la manada hoy y nadie la forzó; tuvo suficiente con la conversación que nos escuchó tener con nuestros padres.
Cuando llego a una parte angosta del río que atraviesa nuestra manada, veo una sombra muy negra en medio del agua. Por razón no podía olerlo,