Zero.
Conduzco deprisa debajo de la lluvia, mi corazón late deprisa, después de esa llamada todo ha cambiado, no puede ser cierto. Me detengo frente al edificio donde vivo y allí está su auto, me detengo en seco porque es imposible, Niko no está, como es posible que su auto este aquí.
Corro escaleras arriba sin importarme que la lluvia me empape y me cale hasta los huesos, cuando llego al departamento entro buscándolo, necesito verlo, saber que realmente está aquí, saber que todo fue una maldit