Capítulo 49 Perdón.
— Vamos Brook corre…— le grito a la pequeña niña de ojos grandes que viene detrás de mi riendo.
De su mano sale un hilo que se alarga hacia el cielo y justo sobre su cabeza una colorida cometa se mese con el viento.
— ¡Zero espérame!…— grita una vez más y vuelvo a reírme mientras Niko me ve mal.
— No seas malo, hay que esperarla…— se detiene y al igual que él su cometa deja de ondear en el cielo.
Imito a mi gemelo y me detengo mirándolos a ambos, Niko está cansado de correr y Brook está que ca