Me despego un poco de su cuerpo permitiendo que sus piernas desciendan de mis caderas, tiemblan cuando se apoyan en el suelo y sonrió de lado, ella permanece con los ojos cerrados, me acerco a su nariz y dejo un beso sobre ella, sus labios se extienden en una sonrisa y suspira.
— Me gusta este Zero — murmura abriendo sus ojos y entrelazando nuestras miradas — me gustas Zero — afirma haciendo que mi pecho se caliente y se infle con sensación increíble de calidez, perfección y… ¿felicidad?
— Tú t