Zero me posee y me hace suya con intensidad y cierta brusquedad que me enloquece, pierdo el número de veces que me corro pero para cuando él lo hace mi cuerpo es una réplica exacta de una gelatina, no siento mis piernas y mi cabeza está sumergida en una bruma de placer.
Su respiración choca contra mi cuello cuando lentamente baja mis piernas y estas tiemblan y dudo que pueda sostenerme por mi misma, pero Zero no me libera, solo rodea mi cuerpo con sus brazos y camina perezoso hasta debajo del a