Cap. 42 La figura que se repite
“Y cuando desees resolver algo, solo mira lo que siempre es constante”
Lo que pasó en el almuerzo
Salma nadaba vigorosamente, la piscina de Fadel era espléndida, él seguía seco y entonces lo animó:
—Zeink, ven dato un baño.
Los chicos gritaron de que entrara y él se levantó, se quitó la camisa y dejó ver su perfecta musculatura, eso sorprendió a Salma que no esperó que se viera bien, ese hombre podía quitar el aliento a cualquier mujer, era divino. Tuvo que disimular y meterse lo más profund