Cuando noté que ya estaba bastante seco, pasé los dedos entre su cabello, lo acomodé hacia atrás.
—Listo —dije, sonriendo—, ya pareces ser humano otra vez.
—Gracias —solto con una risa
Bajé de la cama para ir a por mi bandeja, pero no alcancé a alejarme mucho; sentí su mano rodearme la cintura deten