Tadeo lo entendió apenas vio los documentos. Había cometido un error, sí, un descuido real, y eso fue lo primero que pensó. Ni siquiera se le pasó por la cabeza que le habían tendido una trampa, porque a simple vista todo lo señalaba a él…
Martín empezó a hablarle con esa calma falsa que usaba cuand