Valdés había sido su amigo, su único amigo de juventud, muerto en un supuesto accidente de tráfico. Roberto se descompuso , tanto que el color abandonó por completo su rostro.
—¡Eso es mentira! ¡Una infamia! —gritó, perdiendo toda compostura—. ¡Jamás haría algo así! ¡El era como un hermano! ¡Ustedes