Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando Martín llegó a la oficina por primera vez para asumir el cargo, las miradas de las empleadas no tardaron, y un murmullo de admiración y curiosidad lo seguía… Caminaba con paso seguro, sonriendo a todas, con esa actitud arrogante que a Tadeo le daban ganas de estrangularlo…
Desde su oficina, Tadeo lo vio cruzar el pasillo, saludando a las mujeres con coqueteo descarado







