No pienso morir.
Elizabeth continuaba corriendo con todas sus fuerzas, quería hacerle frente al lobo que la perseguía, pero entendió que no tendría oportunidad alguna y que su única salvación era ganar tiempo para que Estefan o Paul llegarán.
“No puedo permitir que me atrape” —ni sabe cuánto tiempo pasó desde que le dio la espalda a aquel animal, sin embargo, debía continuar —”Estefan por favor, ven por mi”
“Elizabeth” —pensó Estefan tras derrotar su contrincante e inmediatamente corrió en la dirección en la q