La instigadora.
Elizabeth en su habitación pensaba en Estefan, no lo había vuelto a ver luego de su llegada. Tras cambiarse se acostó en la cama.
—¡Espero esté bien! —se dijo a sí misma mirando al techo y aunque intentó mantener sus ojos abiertos, no lo logro, la medicina la llevó a relajarse quedándose profundamente dormida.
Estefan llegó tiempo después convertido en lobo, ya su cuerpo no habían manchas de sangre al haberse lavado en un río cercano, se vistió con ropa de dormir y se acostó a un lado de Elizabe