Estefan después de tener a Antoni en sus manos regreso al ducado, aunque en un inicio se preocupo al notar que Yesenia había tomado ese camino se relajó al pensar que había regresado ya que su aroma se había esfumado.
Sin aquella preocupación su viaje no se aceleró y se dedicó aunque no lo quisiera a conversar más con el odioso Elías.
—¿Estás feliz? —le preguntó Elías quien cabalgaba a su lado izquierdo mientras que Paul estaba al lado contrario.
—Puede decirse que si, mi esposa ya no correrá p