No, no lo haré. Ese hombre me pone enfermo, maldita sea, pero con suerte, con esa mandíbula rota, él estará fuera del juego por un tiempo.
Mi equipo ya está tratando de arreglar mi problema.
“Eso espero… pero sabes que actuaste imprudentemente. Claro, ninguno de los demás son hombres lobo, pero las noticias circulan, Bastien. Tenemos que tener cuidado, no queremos que de eso se entere quien esté intentando hacernos daño”, susurra ella, pero mi mente está atrapada en cómo acaba de llamarme...