ZAIA
“Zaia, ¿qué pasa? ¿Quieres que vaya allá? Porque te juro que si no me lo dices, lo haré”. El gruñido de Sebastián me hace parpadear.
"Es... es mi marca de nacimiento", digo en voz baja, apartando algunos mechones mojados de mi cabello.
"¿Qué?".
“Mi marca de nacimiento. Estoy viendo el viejo libro que he estado leyendo sobre viejas prácticas como la curación, y acabo de ver el símbolo”.
"¿Hablas en serio? Lo busqué por todas partes y nunca encontré nada”, pregunta, sonando incierto.
“S