SEBASTIÁN.
Es bastante tarde cuando por fin me dirijo a casa.
Había ido al apartamento de Valerie otra vez, pero no había nada más que encontrar aparte de lo que el escuadrón ya había investigado. Les quité el teléfono de Valerie, con la esperanza de que tuviera allí el nuevo número de Zaia, pero no hay nada.
Me pregunto si tendrá otro teléfono y pido al equipo que me traiga todos sus aparatos, pero no hay rastro de un segundo teléfono. Estoy seguro de que seguían en contacto, pero ni siquier