"Te esperaré, Zaia. Tómate el tiempo que necesites. No voy a ir a ninguna parte".
Abro la boca para decirle que no busco seguir adelante cuando me pone un dedo en los labios y niega con la cabeza.
"No me rechaces ahora... He dicho que esperaré... porque estoy dispuesta a hacerlo, ya sean semanas... meses... o incluso años. Entraste en mi vida cuando menos esperaba que alguien lo hiciera, y quiero que te quedes".
Permanezco en silencio. El destino juega su retorcido juego... El hombre al q