Ella se levanta, evitando mis ojos, y se echa el pelo hacia atrás.
Está actuando de forma extraña...
“Iré a buscarte algo de comer y beber. Y luego te daré un medicamento para el dolor”.
Se da la vuelta y la agarro de la muñeca.
“Val…”.
Ella me mira, sus ojos brillando con emociones.
“Te perdono, Jai... te perdono por lo que hiciste... aunque no pueda olvidarlo por completo”, susurra.
Mi corazón da un vuelco y realmente no me importa si estoy herido. La atraigo hacia mí y ella se tambalea