Diana al final del día estaba sentada en la cama de la habitación sin ganas de hacer nada, después de escuchar la conversación que Enzo tuvo con el doctor, ella no tenía las fuerzas para levantarse, quizás cuidándose, podría cambiar las cosas.
Poder vivir junto a Enzo y su bebé es lo que más anhela Diana.
—¡Diana! —La llamo Enzo.
Diana solo entonces reaccionó, lo que no sabía era que Enzo la había estado llamando durante un buen tiempo.
—¿Qué te preocupa Diana?, has estado actuando raro des