Angus Roche estaba pensativo. Tenía una mano en la barbilla y con la otra, golpeaba con la yema de los dedos el escritorio. Mientras miraba detenidamente al marques Carl Renfield. Quien esperaba con impaciencia su respuesta.
—Así que se quiere casar con ella — repitió.
—Pasando por un cortejo claro. Aunque siendo sincero, preferiría casarme con ella cuanto antes.
El señor Roche esbozó una amarga sonrisa. Si su esposa estuviera aquí con ellos, saltaría de la emoción al escucharlo.
—Lord Renfield