Estaba en un campo, el día era soleado y podía escucharse los pajarillo cantar y a lo lejos el sonido del mar. Era el día perfecto para salir de paseo. Pero el cielo soleado comenzaba a ser remplazado por unas nubes negras que oscurecían a su paso todo. Fue cuando sintió una extraña sensación de ser observada por algo.
Algo le decía que miraba hacia atrás y cuando lo hizo, solo fue testigo de cómo una sombra se devoraba todo a su alrededor e iba por ella. Sin nada más que hacer y muerta de mied