—Nuestro padre estaba muy molesto — explicaba la anciana Brigida con su relato — Todo porque Angus había dejado las caballerizas abiertas.
Anastasia sonrió cuando su tía concluyó con una carcajada.
¿Ya hablaste mucho de mí, no? — Comentó el señor Roche con un poco de humor — ¿Por qué le cuentas a Anastasia la vez que te hiciste pasar por institutriz solo porque no querías casarte con tu difunto marido?
—No te atrevas a recordarme eso Angus Roche — lo señaló su hermana — Ni te atrevas a contárse