Se oía el sonido de la espada desenvainada del Superior Oswald.
No solo era extremadamente ágil, sino que sus movimientos eran también feroces y decisivos.
¡Paf!
Harvey agitó el dorso de su palma hacia adelante sin decir nada.
El Superior Oswald sintió un dolor agudo en la cara cuando se oyó una fuerte bofetada. Al instante se desmayó mientras era enviado a volar por aproximadamente trescientos pies.
Se tambaleó unos cuantos pasos hacia atrás con una mirada horrible mientras aterrizaba de n