Harvey dedicó una o dos horas de su sueño a leer la información de los tres grandes talentos.
Después de eso, no pudo evitar sentirse impresionado por ellos.
Incluso él quería educar a uno o dos estudiantes con esos talentos.
Dicho esto, todo dependía del azar; él ya no era el Jefe Instructor del Campamento Espada. Los chicos tampoco eran sus soldados.
Al día siguiente, temprano en la mañana, Harvey estaba haciendo su ejercicio matutino cuando Layne se acercó a toda prisa con una mirada horr