Harvey York miró con calma a Dylan Bowie y a sus seguidores.
Sabía que las personas que estaban detrás de ellos eran las mismas que respaldaban a Mac Bauer.
No le importaba darles una lección para que se humillaran.
“¡B*stardo!”.
“¡¿Cómo te atreves?!”.
“¡¿Me golpeaste dos veces?!”.
Una bocanada de sangre brotó de la boca de Dylan. Se estaba riendo de rabia desenfrenada.
“¡Ignorante de m*erda!”.
Dylan señaló en dirección a Harvey con furia.
“¡Mátenlo!”, exclamó él.
“¡Vayan!”.
Una docen