Noah York dio otra calada a su cigarro y luego se levantó.
“Realmente no sé qué decir de ti”.
“¿Debería llamarte ignorante?”.
“¿O simplemente eres muy enérgico porque eres joven?”.
“En cualquier caso, hoy te daré una lección”.
“¡Te haré saber lo que significa tener a alguien que es mucho mejor que tú!”.
En ese mismo momento, Noah ya no pretendía ser un hombre de negocios. Era un verdadero hombre de la clase alta.
Uno decisivo y despiadado.
Harvey se rio entre dientes.
“¿Crees que puedes