Harvey no se detuvo allí y se retiró en un instante.
Durante todo el tiempo, estuvo constantemente saltando por el lugar y haciendo movimientos impredecibles.
Con eso, logró esquivar todos los disparos con absoluta facilidad.
Se escucharon fuertes disparos desde el salón. Aparecieron agujeros por todas partes en las paredes y el suelo.
Algunos extranjeros querían correr hacia adelante, pero el que dio el primer paso su camarada le voló los sesos.
Harvey lo miró con frialdad y retrocedió un