El calvo se veía indiferente cuando habló.
Sin embargo, era obvio que es alguien poderoso de las calles. Su tono de voz tenía un tono indiscutiblemente asesino.
Las celebridades de la sala llegaron a entender algo en ese momento. Intercambiaron miradas aterrorizadas entre ellas, sin atreverse a hablar.
El corazón de Hazel dio un vuelco. Sabía muy bien lo que pasaría si se iba con este calvo.
Hazel frunció el ceño al instante y dijo: "Señor, apenas lo conozco".
“Incluso si somos conocidos, d