“¡Muere!”.
Eugene Bowie dejó escapar un grito escalofriante como si fuera el legendario rugido de un león.
El grito de Eugene reemplazó el clamor entre la multitud. Incluso el anfitrión tosió una bocanada de sangre y casi se desmaya.
Angelina John y sus acompañantes palidecieron lleno de miedo. Algunos ni siquiera pudieron controlar sus intestinos.
Rachel Hardy y Aiden Bauer se miraron y vieron la sorpresa en los ojos del otro.
Sabían que Eugene era fuerte, pero no esperaban que fuera tan f